El Data Center, el mejor aliado de la Administración en su salto a la nube

España aprueba con nota en Administración electrónica y se sitúa por delante de países de su entorno, como Francia e Italia, alcanzando el puesto 14 en el barómetro digital de la Comisión Europea conocido como DESI (Índice de Economía y Sociedad Digital). Este marcador refleja cinco indicadores sobre la digitalización de los diferentes estados europeos como son la conectividad, el capital humano, el uso de Internet, la integración de la tecnología digital en las empresas y los servicios públicos digitales.

La buena posición de España con respecto a otros países europeos es un claro reflejo de que los esfuerzos de la Administración hacia su transformación digital van en la dirección adecuada. La integración de la tecnología digital en las empresas nos coloca en el puesto 11; al tiempo que en conectividad España ha logrado un nivel de cobertura más que notable, llegando al 95 por ciento de los hogares, un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta la orografía de nuestro territorio y las dificultades de acceso en materia de comunicaciones a determinados puntos de la geografía española.

El mundo empresarial: el ejemplo a seguir

Sin embargo, mientras el índice DESI otorga un reconocimiento notable a la labor de la Administración Pública de nuestro país en las materias mencionadas, el peso de los servicios e infraestructuras asociados al cloud en las instituciones españolas es escaso. Frente a la implantación del cloud computing, la Administración ha mantenido una postura conservadora de no invertir hasta que la tecnología estuviera sobradamente probada. Un elevado celo por preservar la privacidad y garantizar la seguridad de los datos de los ciudadanos, unido al desconocimiento inicial de cómo solventarían las plataformas cloud los retos de securización de los datos que circulan o que son almacenados en la nube, han frenado la adopción del cloud en la Administración.

Al freno anterior hay que sumarle el delicado período económico de los años precedentes fruto de la crisis mundial, que desencadenó un parón en la inversión en infraestructuras y servicios TI a nivel generalizado. La contracción económica hizo que la Administración mermara sensiblemente la renovación de su equipamiento tecnológico. Sin embargo, a diferencia del sector público, la escasez de liquidez para comprar infraestructura sirvió en el entorno empresarial para apostar por modelos TI donde no primase tanto la compra de hardware y se optase por la externalización de infraestructura en Data Centers de terceros y por implantar plataformas cloud.

En los últimos años, muchas empresas han sabido sacar partido al gran potencial de la nube. IDC CloudView realizó una encuesta el año pasado en el entorno empresarial a nivel mundial donde se refleja que en aquellas empresas interesadas en la nube, el gasto en servicios e infraestructura relacionados con cloud va a pasar de ocupar el 29,8% del presupuesto de TI de las empresas en 2016, al 43% en 2018.

La Administración Pública ha demostrado estar avanzando en ámbitos como el digital al ritmo de los países de su entorno y debe apostar ahora por saltar decididamente a nuevas alternativas de conectividad. Los data centers de última generación han demostrado ser los mejores aliados de las empresas a la hora de seleccionar las mejores alternativas de nube híbrida del mercado y cuentan con todo el potencial para ayudar de la misma forma a las diferentes Administraciones que nos rodean. El camino de las instituciones públicas hacia la nube pasa, sin ningún lugar a dudas, por los ecosistemas de conectividad formados por los principales proveedores de data centers del sector.

España dispone de una oferta profesional a la altura de las mejores propuestas europeas de data centers. En este sentido, desde Itconic ofrecemos a los gobiernos y Administraciones los más eficientes procesos de interconexión a los principales operadores del país, además de conectar a las entidades públicas con las principales plataformas de cloud de hiperescala, como Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Y todo ello desde sus cinco Data Centers neutrales ubicados en Madrid (x2), Barcelona, Sevilla y Lisboa.