La banca tradicional y las fintech conviven en los data centers

Tradicionalmente las entidades financieras han sido uno de los sectores punteros a la hora de invertir en IT, destacando por ser especialmente proactivas en la apuesta por las nuevas tecnologías a la hora de mejorar la experiencia de sus clientes y su actividad interna. Es por ello que la banca en particular, y el sector financiero en general, son mundialmente reconocidos por su papel hegemónico tanto a nivel económico como tecnológico.

Sin embargo, en los últimos tiempos ha surgido un modelo de empresa que le está plantando cara a las grandes compañías de banca tradicional utilizando como principal herramienta la tecnología más disruptiva. Se trata de las fintech –el mismo término lo dice todo; es la fusión de financial y technology–, compañías especialmente ágiles, que se mueven en Internet y tienen a su favor ofrecer operaciones bancarias más rentables, sin intermediarios financieros, apoyándose en el mundo online y reduciendo el papeleo a la mínima expresión, acortando los procesos de gestión, apostando por potenciar el pago por el móvil y que están alineadas al cien por ciento con la era digital.

Son empresas que han llegado para quedarse… y crecer. El negocio de las fintech se ha multiplicado por seis en nuestro país en los dos últimos años pasando a suponer un volumen de negocio de 206 millones de euros en 2016 desde los 35 millones que generaba en 2014, según el último informe del Observatorio Sectorial DBK Informa. Además, este mismo informe indica unas previsiones a corto y medio plazo que apuntan a un ritmo de crecimiento exponencial.

Imagen con datos financieros

Dos modelos, un mismo objetivo

A pesar de que las fintech parecen llevar la delantera en banca digital frente a las entidades financieras tradicionales, dado su ecosistema tecnológico y su interesante propuesta de negocio, el sector bancario tiene una gran oportunidad por delante que pasa por dar el salto a una verdadera transformación digital.

Cualquiera de los dos modelos de banca que conviven actualmente debe apoyarse en los últimos avances tecnológicos (como el Big Data, la nube, la movilidad sin fronteras o la conexión permanente) para facilitar y potenciar los servicios que ofrece, es decir, las transacciones económicas en todas sus variantes. Y para lograrlo deben contar con una infraestructura IT adecuada y capaz de hacer frente a sus exigencias y dar respuesta a sus retos.

Los data centers son los aliados perfectos de la banca

El sector bancario no solo debe disponer de un centro de datos como proveedor de alojamiento de infraestructura y suministrador de servicios de gestión IT y de cloud, sino que también tiene que valorar a los data centers por la capacidad de interconexión que ofrecen con los operadores de red, elemento fundamental a la hora de realizar operaciones financieras a nivel global.

En este contexto, Itconic garantiza a las empresas fintech y a la gran banca tradicional que puedan llevar a cabo sus procesos de negocio de manera eficaz y segura. La situación geográfica de sus cinco data centers neutrales interconectados (Madrid x2, Barcelona, Sevilla y Lisboa) permite a las empresas financieras estar más cerca de sus usuarios, ofreciéndoles una conectividad constante y una capacidad y velocidad de transacciones mucho mayor. Además, el sector bancario puede acceder, a través del mayor ecosistema de conectividad de la Península Ibérica, a los principales operadores de red y a los más importantes Puntos de Acceso de Intercambio de Tráfico y a las principales plataformas de cloud pública y proveedores como Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud.